Los pensamientos controlan los sentimientos
Es la tesis del Dr. Wayne Dyer en su libro, y puedo confirmarla. Me sentia angustiado por las peleas con mi familia. De pronto vi la mitad del vaso que mi ojo miope no habia visto: me iba a vivir solo.
Era independiente, en todo sentido. Indudablemente eso es crecimiento, y por ello una buena noticia. Ya no solo no estoy angustiado sino que estoy motivado, como toda persona que logra resolver un problema.
La Maldición de la Cumbia (parte II)
-QUI HASHE NENE!?!?!?!?!? -la entonacion del improperio requiere varios años de experiencia arriba de un tacho... algun dia voy a hacer un MP3.
-No esteeeeee, perdón, perdón -decía Marco, con las manitos entrelazadas, jugando con una piedrita que estaba a sus pies y mirando fijamente el piso.
-MA QUE PERDON NI PERDON!!! -nuestro amigo ya se empezaba a poner frenético.
Tuvimos que salir corriendo pasada la medianoche hacia la remiseria porque el tipo andaba sin papeles, y después hacia lo de Marco, donde dicen que el padre invitó al remisero con mate y facturas mientras discutían amablemente lo que iban a hacer con todo el asunto del choque. Por suerte al auto de Marco no le paso nada, sino... te quiero ver soportando primero al remisero y después a tu viejo con el coche abollado.
A la mañana siguiente tanto el remisero como el padre de Marco se dirigieron a la comisaria para realizar la denuncia segun lo acordado. Oh, sorpresa: Al final nuestro amigo (el remisero) no tenía seguro y Marco no tenía registro, así que quedó todo como estaba...
Al día de hoy el remisse sigue con el agujero en la puerta y ni Marcos, ni Teti, ni yo (ni nadie que respete nuestro consejo) se sube a un vehiculo manejado Marco.
La Maldición de la Cumbia (parte I)
Esta anecdota es de hace unos años, pero merece contarse porque va a seguir vigente de por vida. Ademas explica porque todo el mundo tiene miedo de subirse a cualquier cosa que tenga ruedas si está Marco Fagetti al volante. Ya había terminado el verano, todo el mundo estaba en su casa o laburando. Menos Marco y yo que nos habíamos ido a Miramar un fin de semana. En ese momento Marco apenas habia sacado el registro y con el coche de Marco (léase ex coche del padre de Marco) me paso a buscar a mi, a Marcos y a Teti. Luego algún infeliz tuvo la idea de comprar uno de esos "Mate Listo" roñosos para ir a algún lado (era todo muy inexacto en esos tiempos, sepan disculpar). Aclaremos: estábamos muuuuy al pedo y algo teniamos que hacer, asi que dijimos (para algo tenemos a los guitarristas) "Vamos a la playa a tocar la viola", pero alguien dijo "Nos falta el mate" y sigue el relato... El tema es que a las 12 / 12 y media de la noche, Marco estaciona en un Shell Shop (único local abierto donde comprar un termo, porque lo que se dice Miramar... en invierno... a las 12 y media de la noche... no vas a encontrar tooooodos los autoservicios trabajando a pleno) y nos bajamos a comprar mate con bizcochitos. Cuando volvemos con las cosas, subimos al auto y (para variar) Teti ya había encontrado una radio donde pasaran algo de cumbia... El stereo escupía algo así como "No me digas negro soy igual que tu", "cantado" por un negro que si algo hay que rescatarle es la pasión que le ponía al tema... Lamentable. Al son del güiro salimos marcha atrás (siempre Marco al volante) para chocar con un remisse -ÚNICO COCHE DANDO VUELTAS EN MIRAMAR- y abrirle un buraco del tamaño de una pelota de básquet en la puerta de adelante (la radio seguía gritando "Juira Conchetos!"). El amable remisero, hombre de bien, laburador, se bajó tranquilamente del Peugeot 504 y después de examinar cautelosamente y en detalle los daños sufridos por el coche comenzó con la sarta de improperios dirigida claramente al pendejo (sic) que manejaba el cacharro (sic).
¿Existe la gente yeta?
Las brujas no existen, pero que las hay, las hay, reza el conocido refran. Yo no creo en todo esto, pero ya no se en que creer despues de que a mi viejo le afanaron el auto ayer a la noche.
La cronica policial diria que tres masculinos de escasa edad (aka pibes chorros) encañonaron a mi viejo al subir al auto a la salida de un colegio del estado donde da clases. Los delincuentes, al no obtener dinero ya que es sabido que un docente no lo tiene, le dijeron -pasados de frula claro esta- "bajate del auto". Escaparon tambien llevandose el attache de mi viejo, donde tenia tarjetas, llaves de la casa, documentos varios, celular y cuadernos con informacion importante para nosotros.
Me entere del hecho al llegar a casa, cinco minutos despues de que esto ocurrio. Inmediatamente fuimos con mi hermano al colegio a ver como estaba mi viejo. Por suerte sin ningun rasguño y dentro de todo calmo, asi que le deje mi auto y me volvi a cuidar a mi vieja.
El auto afortunadamente fue encontrado por la policia una hora despues en una villa de Rincon de Milberg. Gracias al rapido accionar policial este no fue dañado por los habitantes del lugar, quienes miraban con cariño las posibles piezas que se sacarian de ese auto.
Pero el tema del post venia por las mujeres jetta. Hablo de una conocida de mi vieja que ya de por si tiene una configuracion facial extraña que se suma al platinado ridiculo que luce. Cada vez que mi vieja habla con esta señora, algo nos pasa. Yo descreia que esto fuera posible, pero cuando empezamos a repasar, es cierto que si la ves, dentro de las 72 hs vas a sufrir algun problema grave. Y no es que te la cruces todos los dias. Es una vez cada tanto, con punteria para el mal agüero.
Otra persona "yeta" es la ex de un amigo. Las dos veces que la quise contactar me ocurrio algo. La ultima se me pincho la goma del auto al volver de su casa, por ejemplo.
Mi pregunta es: ¿existe la tal llamada "gente yeta"? Y de ser afirmativa la respuesta: ¿se puede eliminar la yeta o directamente hay que eliminar a la persona?
Mierda tu, mierda tu mundo...
Cierta vez en Miramar me encontraba con mi viejo y mi hermano. No se como terminamos llendo a un restaurante que mi viejo habia encontrado andando por ahi, "El Jaleo". El restaurante en cuestion tenia las paredes forradas con revistas, que si bien tenian su interes por las fotos y notas culturales (eran revistas onda National Geographic), le daba al lugar un terrible aire a obra en construccion. Pedimos nuestra comida. La bebida en cuestion era un liquido oscuro, presumiblemente una bebida cola, servido en una jarra. Nos miramos con mi hermano, preguntandonos quien lo iba a probar primero. Mi viejo, que nada tenia que ver en esto, toma su vaso y se sirve. Esperamos un par de minutos pero sobrevivio, asi que nos servimos nosotros tambien.
-Che, esta como... -Diluida? -Se... -Mmm... espero que la comida sea lo que pedimos por lo menos La verdad es que comimos bien, y barato. Bueno, tengamos en cuenta que si la jarra era de un litro, habran puesto 50% bebida y 50% diluyente, seguramente agua que es lo mas barato que hay para diluir. Cuando mi hermano se levanta para ir al baño, un mozo le corta el paso. El mozo era un hombre canoso, bajo, de unos 55 años, con pinta de cabarutero. Se planta frente a mi hermano con cara seria, como en un western.
-Vos sabes lo que dice tu buzo? -(cara a mitad de no entender y temor a recibir una golpiza) Uh.. Oh... se... -Che, Pepe, veni a ver! Pepe era el dueño del lugar, que se encontraba a unos pasos. El hombre se parecia mucho a uno de los jefes de la comunidad gitana en la novela Soy Gitano, no recuerdo el nombre del actor. Pepe se acerca y se coloca al lado del mozo. -Date vuelta un segundito - le dice el mozo a mi hermano. Supongo que mi hermano habra pensado que lo iban a violar. El mozo empieza a leer, traduciendo lo que dice el buzo negro de Slipknot. -Mierda tu, mierda tu mundo, mierda todo lo que crees... ¿a vos te parece lindo? No pude reprimir la sonrisa. Mi hermano volvio al asiento. -¿Viste? Slipknot es una mierda. Te lo dice hasta el mozo.